21 de marzo Día Mundial de la Poesía

diamundialpoesiaEste Día tiene como propósito promover la enseñanza de la poesía;

Hoy día 21 de marzo se celebra el Día Mundial de la Poesía, iniciativa aprobada por la UNESCO en 1999, invitando a reflexionar sobre el poder del lenguaje poético y el florecimiento de las capacidades creadoras de cada persona.

La decisión de proclamar este día fue adoptada durante la trigésima reunión de la UNESCO celebrada en París en 1999. La fecha fue elegida por la coincidencia con el equinoccio de primavera en el hemisferio norte y comenzó a conmemorarse oficialmente desde el año 2001 como un tributo a la palabra poética.

Por otra parte, este Día tiene como propósito promover la enseñanza de la poesía; fomentar la tradición oral de los recitales de poéticos; apoyar a las pequeñas editoriales; crear una imagen atractiva de la poesía en los medios de comunicación para que no se considere una forma anticuada de arte, sino una vía de expresión que permite a las comunidades transmitir sus valores y fueros más internos y reafirmarse en su identidad; y restablecer el diálogo entre la poesía y las demás manifestaciones artísticas, como el teatro, la danza, la música y la pintura.



Poemas que hoy ven la luz

http://www.elcultural.com/revista/letras/Poemas-que-hoy-ven-la-luz/39361


Max Planck

En rojo blanco el cuerpo negro
pasa al espectro por mano del calor.
La palabra “discreta” asalta
a la palabra “energía”
y el átomo radiante
busca adjetivo
en la oscilación.

El parque de Grunewald
deja caer el verde
hasta los pies del paseante
envolviendo amoroso
la nueva concepción de la naturaleza
que puebla su cerebro.
Y ya en diciembre, se acuñará
el “cuanto de acción”
con la llegada de las nieves.

Es la luz, es la luz que cobra ahora
distinto aspecto
y descubre una constante
implicada en toda la materia.
Corre el año de mil novecientos…

Clara Janés.
Movimientos insomnes (2015) es su última antología.


Niebla

A través del vivir sopla muy fuerte el viento
y aún más del otro lado de la muerte.
¿Dónde te has ido, dónde están los días
de aquel amor sutil, pero muy hondo?
Ahora camino a tientas y te busco.
Mis pasos te presienten en el sueño
que es siempre el caminar,
y daré al fin contigo una mañana
de luz cernida en el fluir de todo.
Me buscas tú también entre la niebla
que nos envuelve y que tal vez ya acaba?
Sabrás cuando regreses que sigo en pie y que gira
de nuevo lentamente nuestro mundo:
cómo no respirar, cómo apagarse.
Aquí estaré sin falta y nos veremos
-tú a mí, yo a ti-
tan renacidos de la propia vida,
de esta muerte tan grande.

Eloy Sánchez-Rosillo.
Quién lo diría (2015) es su último libro de poemas.


Poema póstumo

abandono a maría salgado
en un sillón al fondo de la estantería
y dejo que los pájaros repitan mi nombre

sobrevolar el océano, el nombre del océano
dejar atrás mi nombre -ser- donde empieza
mi vida
nací, curiosamente, el día del parto de mi hija

Isabel García Mellado.
Por La casa de la cruz se le concedió el premio ‘Ciudad de Burgos’ en 2015.


[sin título]

por los dientes llega
la calavera, trae lo real
el olor era hedor, era
sagrado, blancura
amanecida de huidiza
memoria

persígnate con flores
azucenas y gatos, vuelve dolorida
a envolverte en ti, aún
no despiertes, allégate
en el signo, en la dulzura, chasca
la lengua no, que era enemiga, dulcifica
la loca sustancia de lo negro, arropa
confiable la parra saneada, haz
lo que haces

dicen que la violencia
se hace sufrimiento y el sufrimiento
amor, ¿por qué lo dicen?, ¿cuándo
florece?

se aproxima con la quietud
el llanto, se aproxima el canto
que no es música, el canto de la encía

Olvido García Valdés.
Lo solo del animal (2012) es su último libro de poemas publicado.


Un Dios

En cada uno de los dioses cabe la certeza de no serlo
y eso los dibuja aún más fieros.
Cómo creer en lo que no ha nacido
y exige rendición y sólo está en los libros.
De qué ángel roto viene el hombre,
la mujer, el océano, la multitud de los recuerdos.
Y por qué siempre un dios como amuleto
si sabemos que llegaron
de esa misma maldición de la que viene el miedo.

Antonio Lucas.
Con Los desengaños ganó el premio Loewe de Poesia en 2014.


Lavanda

Pusimos lavanda en los marcos de las ventanas,
no quedaban arañas
para combatir a los alacranes,
solo el aroma del espliego
con sus espigas de flores.

Un pulso azulado para frenar aquel asedio
de esos seres solitarios
que buscaban invadirnos cada noche.
Hicieron alianzas para asustarnos,
querían que nos fuéramos, que abandonásemos,
quitarnos la esperanza con sus pinzas y su aguijón.

Por eso recogimos las espigas de lavanda
y sembramos con sus flores las rendijas de la casa;
inventamos un perfume, un olor que ahuyentara
a esos seres de abdomen anillado.
Creamos una fortaleza
capaz de repeler aquel hostigamiento.

Extracto de lavanda en la respiración,
y nosotros inamovibles y enteros,
extrañamente felices, confundiendo los días,
adornando las sombras con pétalos.

Ana Merino.
Hace dos años lanzó Los buenos propósitos


Semidesnudos

Cómo hemos alcanzado la camaradería.
Estamos ya descalzos como dos karatekas.
Los pies pisan tarima de madera y baldosas
de barro. En un momento los pies pisan los pies.
Para que haya dos héroes tiene que haber un reto.
Es un entrenamiento, un combate sagrado.
Semidesnudos, somos iguales a centauros.
Se acercan los dos torsos thoracatos, se abrazan.
Estamos en silencio. Estamos sin aliento.
Me gusta tu loriga recién inaugurada.
Qué maravilla todo lo que hemos olvidado.
Hemos hablado tanto de los plexos solares
y ahora están en contacto. Dejémolos a ellos.
Que sean un solo árbol con mil inervaciones.
Descansemos de todo. Con la mano derecha
busco tu corazón. Su alboroto es el mío.
Cuánto tiempo llevamos con los ojos cerrados.

Juan Antonio González Iglesias.
Con su último libro, Confiado, obtuvo el premio Ciudad de Melilla en 2015.


Ropa tendida

El viento pone a secar nuestras banderas, ondean en los tendederos, emblemas de lo que fuimos, de aquello a lo que aún aspiramos. Me adentro en las hileras, calcetines, tops, camisetas, sábanas. Que muestran la región escondida de la casa, banderas de sexo, beige, verdeoliva, de encaje, dejando entrever la silueta de Mari, buenas tardes, aquí, con la ropa, Mari. Que no es ya la enfermera rotunda, Mari, Mari, han caído los pómulos, y los pechos, un día afilados, turgentes, parecen bolsas llenas de verdura. Y me habla de su nieto, y miro sus uñas, pintadas, brillantes, Mari, Mari, litros de semen derramados, sueño y deseo, sábanas que se pegan a la cara, y ahora aquí, recogiendo la ropa, en la vieja azotea de mi casa. La azotea de los porros en verano, antenas parabólicas, luna de agosto, madre y señora del vino. Miro la ropa de mis padres, mi ropa, la ropa de mis hermanos, la ropa de toda nuestra vida, camisetas, tops, calcetines, toda en el segundo tendedero, el que asignó la constructora. A ese joven matrimonio que se vino a vivir a las afueras. Voy recogiendo las pinzas, poniéndolo todo en el cubo, rápido, las nubes anuncian tormenta.

Pablo García Casado. García es su último poemario publicado.


El invasor

Apareció primero imperceptible.
No avisó, se dejó ver sin más de pronto un día.
Era una cicatriz sobre un blanco insistente.
Luego se fue abultando, adquiriendo relieve.
Una muesca en la cal

una hendidura oscura sin fondo y al acecho.
Siguió creciendo igual que una amenaza
de la que nadie habla

porque todos la temen.
Ahora no tiene fien. Recorre entero el lienzo que una vez fue unánime.
Puedes lalmarlo
Grieta en la pared
O por su nombre: el miedo

Raquel Lanseros.
Esta momentánea eternidad. Poesía reunida es su último libro.

 

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