PISA Repetición, equidad y segregación

  • La tasa de repetidores en la educación obligatoria ha descendido en España entre 2015 y 2018, pero seguimos teniendo unas cifras «alarmantes»
  • La repetición supone un alto coste social y económico para un país.
  • La tasa de repetidores es una «asignatura pendiente» del sistema educativo español.
  • Es necesario dotar de recursos extra y reducciones de ratio a los centros educativos que escolarizan alumnado desfavorecido.

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PISA Y LOS REPETIDORES

¿Sirve de algo repetir curso?

La tasa de repetidores en la educación obligatoria ha descendido en España entre 2015 y 2018, pero seguimos teniendo unas cifras «alarmantes y superiores» a las de la Unión Europea y la OCDE según el último informe PISA, en el que se concluye que repetir curso no mejora el rendimiento de los alumnos.

«Está claro que la repetición de curso no mejora las competencias que se miden en PISA», reconoce el secretario de Estado de Educación y Formación Profesional, Alejandro Tiana.

Durante la presentación, esta semana, del estudio PISA 2018, el ‘número dos’ de Educación ha explicado que a los alumnos de 15 años que hacen estas pruebas se les pregunta si han repetido curso alguna vez.

Con sus respuestas la OCDE hace su análisis para PISA, es decir, no se utilizan otras estadísticas, subraya Tiana, que lamenta que en España haya «dos veces y media largas más de promedio de repetición que en la UE».

No obstante, asegura que es un tema sobre el que ya se «ha llamado la atención», se está «tomando conciencia» y «se va a seguir insistiendo».

Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, reducir la tasa de repetidores es una «asignatura pendiente» del sistema educativo español pues, según PISA 2018, presenta una media de repetidores del 28,7 % frente al 11,4 % de la OCDE.

Un alumno que repite no suele obtener resultados positivos en los años posteriores y está en riesgo de abandono escolar temprano, además de sufrir una pérdida de posibilidades de empleo de calidad, sin descartar el riesgo de exclusión social.

En el último PISA participaron 35.943 estudiantes españoles de 1.089 centros y se señala que las comunidades con las proporciones más bajas de repetidores son Cataluña (15,1 %), País Vasco (20 %) y Navarra (23,9 %).

Todas las demás superan el 25 % de estudiantes que han repetido al menos un curso de la educación obligatoria.

En Ceuta y Melilla la proporción de repetidores al final de la etapa obligatoria está muy cerca del 50 % de los estudiantes.

Alto coste social y económico

Tener una elevada tasa de repetidores también supone sufrir un alto coste social y económico para un país, enfatiza PISA.

Entre 2015 y 2018, la tasa de repetidores en España bajó alrededor de dos puntos porcentuales y los mayores descensos fueron en Baleares (8 puntos) y Cantabria, Cataluña y Galicia (6 puntos en cada una). En Navarra ha aumentado la proporción con respecto a 2015, en un punto porcentual, y en La Rioja pasa del 34 al 34,1 %.

En Matemáticas y Ciencias, las materias sobre las que la OCDE ha publicado datos sobre España en PISA 2018 -los de Lectura se han aplazado por «anomalías» en las respuestas de algunos alumnos-, los estudiantes repetidores obtienen peores resultados que sus compañeros.

Las diferencias son a favor de los no repetidores, llegando a superar a los repetidores en 100 puntos en la mayoría de las comunidades.

En Matemáticas, la diferencia de rendimiento entre repetidores y no repetidores supera los 102 puntos en España, y es más alta que la de la media de países OCDE (91 puntos) y del total de UE (88 puntos).

En Ciencias, la diferencia alcanza los 94 puntos en España y es más alta que la media de la OCDE (89) y el total de la UE (86).

No obstante, la puntuación media de los estudiantes españoles de 15 años que han repetido al menos un curso es de 410 puntos en matemáticas, similar a la media de la OCDE (409). En Ciencias, la media de los que han repetido al menos un curso en España es de 417 puntos (411 puntos en OCDE).

PISA Y LA EQUIDAD EDUCATIVA

Tres factores de desigualdad: origen socioeconómico, repetición y género.

Save the Children ha advertido este miércoles de que Andalucía se encuentra entre las tres comunidades autónomas –junto a Madrid y el País Vasco– que «más segrega al alumnado», según un análisis desde una perspectiva de «equidad educativa» que esta ONG ha realizado del Informe PISA 2018, difundido este martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

De esta manera, según subraya Save the Children en un comunicado, «la segregación escolar de estudiantes de origen migrante en Andalucía está entre las más altas de España, después del País Vasco, pero, aunque aumenta levemente desde 2015, sigue estando por debajo de la media de la OCDE».

Además, Save the Children apunta también que Andalucía es «la tercera comunidad autónoma donde más se concentra al alumnado desfavorecido en las mismas escuelas».

El director en Andalucía de Save the Children, Javier Cuenca, sostiene que «la segregación educativa limita de manera muy clara las oportunidades de desarrollo y éxito futuro de niños», y «la concentración en centros educativos por motivos de renta baja u origen migrante promueven la desigualdad desde el origen», tras lo que asevera que «no nos podemos permitir dejar atrás a un alto número de niños y niñas sólo por sus circunstancias personales o sociales».

Además, desde esta asociación apuntan que, en las calificaciones que Andalucía obtiene en matemáticas, «la media se mantiene estable gracias al alumnado de origen extranjero y a las niñas».

Propuestas de mejora

Para Save the Children, la «mejora de la equidad educativa» en Andalucía pasa por llevar a cabo «medidas políticas» como «impulsar y favorecer el acceso a educación infantil de calidad de cero a tres años de niños con bajo nivel socioeconómico y de origen migrante» y «revisar normativas de admisión, junto a otras medidas contra la segregación escolar para reducir la concentración del alumnado desfavorecido, migrante y gitano en los mismos colegios».

Otras medidas planteadas por Save the Children son «dotar de recursos extra y reducciones de ratio a los centros educativos que escolarizan alumnado desfavorecido; mantener y ampliar la gratuidad de material, comedor y transporte escolar a niños en situación de pobreza, así como el acceso a becas suficientes que promuevan su permanencia en la educación postobligatoria», y «desarrollar programas de tutorías de apoyo y refuerzo en grupos reducidos en horario extraescolar».

Save the Children entiende la equidad educativa como «la capacidad de un sistema educativo de ofrecer igualdad de oportunidades y evitar que las características sociales de niños y niñas –nivel socioeconómico y cultural de la familia, género, origen– condicionen su éxito educativo».

La organización ha utilizado los datos de matemáticas de la base de datos de PISA 2018 para las conclusiones que difunde este miércoles, para lo que ha analizado la equidad en las competencias, en la repetición de curso y segregación escolar; y se han cruzado con tres factores de desigualdad, tales como origen socioeconómico, repetición y género.

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Valoración de USTEA

Por otro lado, sobre el Informe PISA también se ha pronunciado este miércoles en otra nota el sindicato Ustea, para el que los resultados de este estudio «certifican que las comunidades con más recortes educativos retroceden más, consolidándose el eje de la desigualdad norte-sur».

Respecto a Andalucía, Ustea subraya que «se mantiene por debajo de los resultados medios estatales, sólo por delante de Canarias, Melilla o Ceuta», tras lo que animan al consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, a que «deje de perder y hacernos perder el tiempo con medidas estériles, cuando no puros disparates» como «el ‘pin parental’, la inclusión de la caza en el currículum o el aumento del horario lectivo de la asignatura de Religión».

«Estas no son las medidas ni los debates que la educación pública andaluza necesita urgentemente acometer», según Ustea, que considera que «lo urgente y necesario es acabar con los recortes en la enseñanza pública» y «aumentar significativamente la inversión y la atención educativa de calidad para salir del furgón de cola en todos los ránkings a nivel del Estado».

Valoración de Save The Children

La ONG sostiene que la repetición de curso es «una medida particularmente ineficaz e ineficiente» y «socialmente muy injusta». En Andalucía «a igual rendimiento, el alumnado pobre repite dos veces y media más que el de más recursos», y aunque estos datos «son mejores que los de la media nacional, ya que en España los niños pobres repiten cuatro veces más que los de más recursos», las cifras en Andalucía son «todavía altamente preocupantes».

«A igual rendimiento, el alumnado pobre repite cuatro veces más que el de más recursos, la segunda brecha más alta de toda la OCDE», afirma en un análisis del estudio PISA 2018.

Asturias, Aragón y Comunidad Valenciana son las autonomías con mayor inequidad en ese sentido, pues los estudiantes repiten hasta seis veces más.

Los estudiantes de origen migrante tienen 1,3 veces más probabilidad de repetir que los nativos de España, según esta ONG, que recuerda que la segregación escolar socioeconómica sigue aumentando en Madrid (9 % más que en 2015) y en el País Vasco (4 % más).

Reducir la concentración del alumnado desfavorecido, migrante y gitano o tutorías de apoyo y refuerzo en grupos reducidos son algunas medidas propuestas por Save The Children para evitar la inequidad.

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