Este 15 de marzo acude a votar
Desde STECyL-i hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía a participar activamente en las elecciones a Cortes del próximo domingo 15 de marzo. Nos jugamos el futuro de lo público, lo que es de todas y todos.
En los últimos años hemos sido testigos de cómo, con diversas excusas, se ha ido consolidando una estrategia que busca convertir derechos fundamentales en mercancías. La entrada de las «garras del mercado» en la sanidad, la educación o los servicios sociales responde a un plan que precariza el empleo, degrada las condiciones laborales y, sobre todo, expulsa a quienes más lo necesitan del sistema.
No podemos permitir que lo público sea un negocio privado.
Por eso, desde STECyL-i, consideramos más necesario que nunca blindar los sistemas públicos frente a los recortes y las privatizaciones. Las políticas que se deciden en las Cortes tienen un impacto directo en nuestro día a día:
- En la Sanidad Pública: Para frenar el deterioro del sistema, acabar con las privatizaciones y garantizar una sanidad 100% pública, con personal propio del SACYL con condiciones laborales dignas. Consideramos necesario blindar el sistema público de salud con presupuestos que se dediquen a su fortalecimiento, no a incrementar conciertos privados, y exigimos acabar con los recortes para volver a invertir en la mejora de la salud.
- En la Educación Pública: Porque la educación pública es la principal garantía de igualdad de oportunidades y el espacio donde se construye la convivencia desde la diversidad y el respeto. Por eso exigimos:
- Una financiación del 7% del PIB de la comunidad para lograr mejoras sustanciales como la reducción de ratios, la apuesta decidida por lo público y la eliminación de conciertos educativos con centros que segregan.
- Una escuela laica, inclusiva, coeducativa y no subordinada a los intereses del mercado.
- Atención prioritaria a la educación rural, con recursos suficientes para los Colegios Rurales Agrupados (CRA) y las aulas unitarias. La escuela rural es un pilar vertebrador de nuestro territorio y debe ser dignificada.
- Mejoras retributivas para todo el profesorado, que en Castilla y León se sitúa a la cola en salarios respecto a comunidades limítrofes, con una pérdida de poder adquisitivo acumulada que supera el 24% desde 2010. Exigimos un incremento salarial lineal que recupere el poder de compra perdido y la equiparación con la media estatal.
- Necesitamos más personal laboral y funcionario no docente para nuestros centros educativos y no menos.
- En la Universidad Pública: La universidad pública es un bien social irrenunciable. Denunciamos el abandono sistemático de la Junta de Castilla y León, que mantiene bloqueada la negociación del III Convenio Colectivo del Personal Docente e Investigador (PDI) desde 2023. Exigimos:
- Incremento de la financiación pública de las universidades para que puedan hacer frente a las mejoras laborales y de calidad docente e investigadora. Mejora retributiva del profesorado universitario, cuyas figuras laborales (PPL, Ayudante Doctor, Sustituto, Asociado) son las peor pagadas de España.
- Dignificación del Personal Técnico, de Gestión y de Administración y Servicios (PTGAS), reconociendo su papel fundamental en el funcionamiento de los centros educativos y mejorando sus condiciones laborales y retributivas.
- En los Servicios Sociales y la Dependencia: Para poner los cuidados en el centro. Denunciamos la desprotección y falta de recursos en este sector, que sufre una clara tendencia a la privatización, convirtiéndolo en un ámbito vulnerable y precario. Exigimos el mantenimiento de la gestión pública de estos servicios fundamentales y la recuperación de los ya privatizados, así como la mejora de las condiciones laborales para garantizar la integridad de las trabajadoras y trabajadores. Cuando se desmantelan los servicios públicos y se colocan los intereses económicos por encima de las personas, las consecuencias son siempre fatales para las personas más vulnerables.
Votar por los servicios públicos es también votar por la paz
En un mundo convulso, la apuesta por la paz es inseparable de la defensa de lo público. La guerra es el mayor enemigo del estado del bienestar: devora recursos que deberían destinarse a sanidad, educación y servicios sociales, mientras empobrece a la mayoría y enriquece a unos pocos. Como venimos denunciando desde STECyL-i, debemos oponernos al militarismo y exigir el redireccionamiento de los gastos militares hacia la inversión en educación y servicios públicos.
Frente a la escalada belicista y del gasto militar que pretenden algunos, defendemos que la seguridad de las personas se construye con más derechos, más servicios públicos y más justicia social, no con más armamento.
Nuestro compromiso con lo público
Nos encontramos ante una sociedad cada vez más individualista, donde el discurso dominante nos quiere hacer creer que los servicios públicos son un gasto, cuando en realidad son la herramienta más eficaz para amortiguar las desigualdades y construir una sociedad más justa, solidaria y en paz.
Porque somos un sindicato de clase y sociopolítico, sabemos que nuestras reivindicaciones no acaban en la puerta del centro de trabajo. La lucha por la estabilidad laboral y la dignidad laboral está intrínsecamente ligada a la lucha por unos servicios públicos universales y de calidad para el conjunto de la población, y a la lucha por un mundo sin guerras donde esos derechos puedan ser disfrutados.
Por todo ello, te pedimos que:
- No te quedes en casa. La abstención es el caldo de cultivo perfecto para quienes quieren desmantelar lo público y recortar derechos.
- Analiza los programas electorales. Busca aquellas opciones que se comprometan explícitamente a revertir los recortes, a paralizar los procesos de privatización y a dotar de recursos suficientes a la sanidad, la educación y los servicios sociales.
- Apoya a quienes defienden una gestión directa de los servicios públicos, con plantillas dignas y estabilidad en el empleo, frente a quienes ven en la educación, la sanidad o los cuidados un negocio.
Desde STECyL-i seguiremos en la calle y en los centros de trabajo defendiendo lo público y la paz. Pero las urnas son también un espacio de lucha.
Este 15 de marzo, vota por los servicios públicos, por la paz y por la justicia social.

