La enseñanza, la IA, y el fundamento humano de la educación: el futuro que hay que defender
La educación no ha estado al margen de la IA. Lleva años asimilándola, a menudo sin ponerle nombre, regularla o decidir claramente su finalidad.
… identificar qué ha cambiado, qué sigue siendo esencial y qué deben hacer ahora los sistemas educativos de manera diferente para que la IA se integre de forma responsable…
Conforme la IA vaya permeando más profundamente en la educación, los aspectos fundamentales de la enseñanza irán cobrando mayor importancia, no menos. El juicio importa más. Las relaciones importan más. La relación estudiante-docente sigue estando en el centro irreemplazable en torno al cual se debe crear ahora cualquier futuro de la educación centrado en las personas.
- Para el personal docente, sus sindicatos y las personas responsables de la formulación de políticas que conforman las condiciones en las que trabajan, la pregunta ya no es si la IA determinará la educación, sino cómo se regulará esa determinación.
- El profesor o la profesora que sepa cómo elegir una opción de este repertorio y cuándo contenerse será la persona más competente para utilizar la IA como un amplificador del juicio humano, en lugar de su sustituto. (OECD, 2026; Cukurova; Luckin)
- Preocupa que los riesgos estén apareciendo con rapidez y golpeando al desarrollo fundamental de los niños y niñas en los planos cognitivo, social y emocional.
- En la era de la IA, la validez de la evaluación dependerá menos de si un producto parece acabado y más de si el profesorado puede confiar en las evidencias del aprendizaje que se encuentran detrás.
- Cuando la IA se usa sin un fin pedagógico o sin la debida integración intencionada y responsable, puede eliminar precisamente el esfuerzo a través del cual se genera el aprendizaje.
- Aunque la fluidez en IA sigue siendo importante en el entorno escolar, la juventud también necesita tener esa fluidez en el ámbito personal y ser capaz de notar cuándo un sistema es persuasivo, adula demasiado o se adapta emocionalmente, y recordar que su diseño tiene por objeto mantener su interacción.
- Los riesgos cognitivos de la IA no se limitan al alumnado, sino que se extienden al profesorado.
- La IA podrá reducir el costo de producir primeros borradores, planes, resúmenes o materiales, pero aumenta la carga de revisión, verificación, edición, corrección y orientación de los
resultados generados por la máquina.
La IA generativa no solo sigue estando muy presente, sino que, además, se le están sumando cada vez más sistemas ambientales y agentes…
El propósito del presente artículo es evaluar esa realidad: identificar qué ha cambiado, qué sigue siendo esencial y qué deben hacer ahora los sistemas educativos de manera diferente para que la IA se integre de forma responsable, en función de las necesidades y regulada en aras del interés público.
Su reivindicación fundamental es clara. La IA no está alterando el propósito de la educación. Está alterando las condiciones en las que se materializa ese propósito. Por lo tanto, en las secciones siguientes se examina qué ha cambiado, qué no ha cambiado y qué se debe reconstruir, proteger y regular ahora deliberadamente.
En el centro de esas condiciones, y del argumento del presente documento, se encuentra la relación estudiante-docente, el vínculo humano que aporta significado y legitimidad a la enseñanza.
Armand Doucet , integrante de la Orden de Canadá, es subdirector de escuela, profesor, autor y ex asesor principal de IA en educación del Gobierno de Nuevo Brunswick. Ha publicado tres libros y ha contribuido a conversaciones internacionales sobre educación, tecnología y desarrollo humano. Docente bilingüe y defensor de la educación pública, ha hablado en la UNESCO, la OCDE y otros foros mundiales, ayudando a promover enfoques reflexivos, éticos e inclusivos para la transformación educativa.

