La Internacional de la Educación exige un alto al fuego inmediato y sostenible para la educación
Llamamiento de la Internacional de la Educación a un alto el fuego inmediato y durarero y a la protección de estudiantes y trabajadres/as de la Educación en el Oriente Medio
La Internacional de la Educación exige un alto al fuego inmediato y sostenible para proteger la educación en Oriente Medio
Ante una guerra en Oriente Medio que continúa destruyendo vidas, comunidades y sistemas educativos, la Internacional de la Educación (IE) exige un alto al fuego inmediato y sostenido, una desescalada total de los enfrentamientos y la protección del alumnado, el profesorado y el personal educativo de toda la región.
Dado que la guerra actual sigue provocando una pérdida inaceptable de vidas civiles, traumas generalizados, desplazamientos forzados y la destrucción de infraestructuras civiles esenciales, el Consejo Ejecutivo de la Internacional de la Educación aprobó una resolución urgente durante su reunión del pasado 23 de abril de 2026.
La resolución, adoptada por unanimidad durante su 72ª reunión, establece que «todo alto al fuego debe ser integral y conducir a una desescalada total; además, debe incluir explícitamente a Líbano, donde los continuos ataques militares israelíes vinculados a la escalada regional ya han provocado graves consecuencias humanas, sociales e infraestructurales».
Con la guerra aún en curso, numerosos centros educativos y universidades de todo Oriente Medio han resultado dañados, han sido destruidos o han quedado inaccesibles, una situación que está privando a millones de menores y jóvenes de su derecho fundamental a la educación. El profesorado y el personal de apoyo educativo figuran entre los colectivos más afectados, al verse expuestos a la violencia, la intimidación, la pérdida de ingresos y el colapso de espacios seguros para la enseñanza y el aprendizaje.
Un llamamiento al alto el fuego, la protección y el acceso humanitario
La resolución también reivindica «el pleno respeto del derecho internacional humanitario y del derecho internacional en materia de derechos humanos, incluida la protección de la población civil, la prohibición de ataques contra escuelas y universidades, y el cumplimiento de los principios de distinción, proporcionalidad y necesidad».
La IE reafirma que las escuelas, las universidades y todos los espacios educativos son «espacios civiles protegidos que bajo ninguna circunstancia deben ser blanco de ataques», e insiste en la necesidad de «garantizar la protección del profesorado y del personal educativo frente a la violencia, la persecución, el acoso y la intimidación para que puedan desempeñar sus funciones profesionales de forma segura y digna».
Asimismo, la Internacional de la Educación insta a «todas las partes a garantizar un acceso humanitario seguro, sin restricciones y sostenido para las poblaciones afectadas, con especial atención a la infancia, el alumnado, el profesorado y el personal educativo».
Además, la resolución exige «medidas para defender el derecho a la educación y los derechos del profesorado y del personal educativo en situaciones de conflicto y crisis, (y) continuar apoyando las luchas de los sindicatos de la educación contra el autoritarismo y en defensa de los derechos democráticos y sindicales».
Para la Internacional de la Educación, la recuperación tras el conflicto debe abarcar: la rehabilitación y reconstrucción de las infraestructuras educativas dañadas y destruidas; el apoyo psicosocial para el alumnado, el profesorado y el personal educativo afectados por el trauma; la reconstrucción de sistemas públicos de educación inclusivos, equitativos, sólidos y de calidad; y la participación activa del profesorado y de sus sindicatos en la recuperación y la reforma educativa.
Solidaridad mundial y presión política
La federación mundial de sindicatos de la educación también insta a sus organizaciones afiliadas a «incrementar las acciones de incidencia y presión política sobre sus respectivos gobiernos para apoyar un alto el fuego, defender el derecho humanitario internacional y adoptar medidas concretas para poner fin a los ataques contra la población civil y la educación». Asimismo, deben «reclamar un aumento sostenido de la financiación para la educación en situaciones de emergencia», con el fin de garantizar la continuidad de la enseñanza y la protección de los sistemas educativos en contextos de crisis.
La IE seguirá reforzando la incidencia política, la solidaridad y la acción internacional para defender el derecho a la educación y los derechos del profesorado y del personal educativo en situaciones de conflicto y crisis.
El texto íntegro de la resolución está disponible aquí.
- Considerando que las recientes negociaciones celebradas en Islamabad durante el alto el fuego de dos semanas entre los Estados Unidos de América, Israel e Irán concluyeron sin alcanzar un acuerdo de paz viable o duradero; lamentando la incapacidad de convertir este alto el fuego en un acuerdo permanente; afirmando que todo alto el fuego debe ser integral y conducir a una desescalada total; e insistiendo con profunda preocupación que este debe incluir explícitamente al Líbano, donde los continuos ataques militares israelíes, vinculados a la escalada regional, ya han provocado graves consecuencias humanas, sociales y a nivel de las infraestructuras;
- Considerando que la guerra que asola Oriente Medio sigue causando pérdidas inaceptables de vidas civiles, traumas generalizados, desplazamientos forzados y la destrucción de infraestructuras civiles esenciales;
- Considerando que esta situación también ha provocado graves perturbaciones económicas en toda la región, incluyendo inflación, pérdida de ingresos, retrasos o impagos de salarios y el deterioro de los servicios públicos, lo que agrava aún más la vulnerabilidad del personal de la educación, el alumnado y sus familias;
- Considerando que las escuelas, las universidades y otros centros de enseñanza pública han sido dañados, destruidos o han quedado inaccesibles, privando así a millones de niños, niñas y jóvenes de su derecho fundamental a la educación;
- Considerando que el personal docente, el personal de apoyo a la educación y el alumnado se encuentran entre las personas más gravemente afectadas, al tener que hacer frente a la violencia, la intimidación, la inseguridad, la falta de ingresos o la interrupción de sus medios de subsistencia, así como al colapso de entornos de aprendizaje seguros y estables;
- Considerando que el derecho internacional humanitario, el derecho internacional de los derechos
humanos y las resoluciones correspondientes de las Naciones Unidas obligan a todas las partes en conflicto a proteger a los civiles, a las infraestructuras civiles y a los servicios públicos esenciales, incluida la educación; - Considerando que la educación es un pilar de la paz, la cohesión social, la resiliencia y la estabilidad a largo plazo, y que los ataques contra la educación ponen en peligro el futuro de generaciones enteras.
La Internacional de la Educación resuelve por la presente, con carácter de urgencia
- Hacer un llamamiento a un alto el fuego inmediato y duradero y a una desescalada total de las hostilidades en todo el Oriente Medio.
- Exigir el pleno respeto del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de derechos humanos, incluida la protección de la población civil, la prohibición de los ataques contra escuelas y universidades, y el respeto de los principios de distinción, proporcionalidad y necesidad.
- Reafirmar que las escuelas, las universidades y todos los centros educativos son espacios civiles protegidos y que en ningún caso deben ser objeto de ataques.
- Insistir en la protección del profesorado y de los trabajadores y trabajadoras de la educación contra la violencia, la persecución, el acoso y la intimidación, a fin de que puedan ejercer sus funciones profesionales con total seguridad y dignidad.
- Instar a todas las partes para que garanticen un acceso humanitario seguro, sin obstáculos y duradero a las poblaciones afectadas, prestando especial atención a los niños y niñas, al alumnado, el profesorado y los trabajadores y trabajadoras de la educación.
- Exhortar a la comunidad internacional a intensificar la acción diplomática coordinada con el fin de garantizar el alto el fuego y buscar una solución justa, duradera y pacífica basada en el derecho internacional y los derechos humanos.
- Hacer un llamamiento para que se destinen recursos suficientes y continuos a la ayuda de emergencia y a la educación en situaciones de crisis, dando prioridad a los civiles, al profesorado y los trabajadores y trabajadoras de la educación afectados por la guerra, los desplazamientos y el colapso económico.
La Internacional de la Educación insta además a sus organizaciones miembros a
8. Seguir contribuyendo al Fondo de Solidaridad de la Internacional de la Educación, en la medida de lo posible, en un espíritu de solidaridad sindical mundial, con el fin de apoyar a los sindicatos de la educación y a las personas trabajadoras de la educación en los países más afectados por los conflictos en Oriente Medio.
9. Incrementar la promoción y la presión política sobre sus respectivos gobiernos para que apoyen un alto el fuego, respeten el derecho internacional humanitario y adopten medidas concretas para poner fin a los ataques contra la población civil y la educación.
10. Promover una financiación más importante y continua de la educación en situaciones de emergencia, en particular a través de mecanismos como “La educación no puede esperar” (ECW, por sus siglas en inglés), con el fin de garantizar la continuidad del aprendizaje y la protección de los sistemas educativos en contextos de crisis.
11. Seguir movilizando el apoyo, la solidaridad y la acción internacional para defender el derecho a la educación y los derechos del personal docente y de los trabajadores y trabajadoras de la educación en situaciones de conflicto y crisis.
12. Seguir apoyando las luchas de los sindicatos de la educación contra el autoritarismo y en favor de los derechos democráticos y sindicales.
La Internacional de la Educación resuelve además que la recuperación posconflicto debe incluir
- La restauración y reconstrucción de las infraestructuras educativas dañadas y destruidas;
- Apoyo psicosocial al alumnado, el profesorado y los trabajadores y trabajadoras de la educación afectados por el trauma;
- La reconstrucción de sistemas de educación pública sólidos, equitativos, inclusivos y de calidad;
- Una participación significativa del personal docente y de sus sindicatos en la recuperación y la reforma de la educación.
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