Las oposiciones docentes en Castilla y León arrancan sin incidencias pero bajo una sombra: el calor extremo y la falta de previsión
Más de 15.000 aspirantes se enfrentan a las pruebas de acceso en condiciones ambientales que el sindicato STECyL-i califica de inaceptables, denunciando el incumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales.
- La maquinaria de las oposiciones docentes ha echado a rodar hoy en Castilla y León. Un total de 15.044 aspirantes han sido llamados a las aulas repartidas por las nueve provincias de la Comunidad para tratar de hacerse con una de las plazas convocadas. Sin embargo, el inicio de este proceso, que debería ser una jornada marcada por la concentración y el esfuerzo intelectual, ha estado condicionado por un factor externo que, según denuncia el sindicato STECyL-i, ha vuelto a ser ignorado por la Administración: un calor asfixiante.
Un desafío físico además de intelectual
La convocatoria actual incluye 970 plazas para el cuerpo de Secundaria, 25 para la especialidad de inglés de las Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI) y 11 para la especialidad de piano en Conservatorios, sumando un total de 31 especialidades. Los opositores han tenido que enfrentarse a la primera prueba de la oposición bajo la vigilancia de 182 tribunales, en unas instalaciones que, lejos de ser entornos seguros, han registrado temperaturas que dificultan seriamente el rendimiento.
Desde STECyL-i han alzado la voz de alarma. «Son pruebas que ponen al límite las capacidades intelectuales y físicas de los aspirantes», señalan desde la organización, insistiendo en que el entorno no es simplemente una cuestión de comodidad, sino de salud. El sindicato ha recordado que la normativa en materia de prevención de riesgos laborales recomienda no superar los 27 grados en los centros de trabajo, un umbral que, a tenor de las denuncias, está siendo ampliamente superado en muchas de las aulas habilitadas.
Exigencia de medidas urgentes
El sindicato ha sido contundente en sus críticas hacia la Consejería de Educación. Lejos de ser un fenómeno inesperado, las altas temperaturas en estas fechas son una realidad recurrente en la Comunidad, agravada por el cambio climático. Por ello, STECyL-i exige a la Junta medidas urgentes de climatización y una planificación a largo plazo que permita elegir espacios acondicionados.
«No se puede permitir que el esfuerzo de miles de personas se vea condicionado por la falta de previsión», denuncian. La propuesta sindical pasa por dotar a los centros de equipos eficientes que reduzcan la temperatura interior, garantizando unas condiciones de dignidad y salud tanto para los opositores como para los miembros de los tribunales, que también sufren las consecuencias de estas «aulas sauna»
Un problema estructural
La falta de climatización, unida a la tensión propia de una jornada en la que se juegan su futuro profesional, genera un escenario donde el riesgo de desmayos, lipotimias o golpes de calor se convierte en una amenaza real y evitable. Para STECyL-i, la inacción de la Junta refleja un problema estructural que requiere una respuesta inmediata: no se trata de una excepción, sino de una tendencia ante la que no caben más excusas.
Mientras la jornada de exámenes continúa desarrollándose, el malestar entre el colectivo docente es creciente. La pregunta que queda en el aire es si, ante la evidencia de las condiciones extremas, la Administración estará dispuesta a rectificar y garantizar, finalmente, unas condiciones mínimas de habitabilidad en las próximas jornadas de pruebas que se sucederán durante el mes de julio.


