Ratios “UE”, apoyos educativos para la atención a la diversidad y salario digno como exigencias en el 1er ciclo de infantil
La Confederación de Sindicatos de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza (STEs-i) inicia en el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes la negociación del crucial Real Decreto de requisitos mínimos de los centros. En esta ocasión, la organización acude a la mesa con la prioridad absoluta de denunciar y revertir las intolerables condiciones laborales que arrastra el profesorado y el personal educativo del primer ciclo de Educación Infantil.
- Exigimos la homologación de las ratios de alumnado por aula con la media de la Unión Europea. La masificación actual en las aulas del primer ciclo imposibilita una atención de calidad y adaptada a los ritmos de desarrollo de las primeras edades.
- Contar con profesionales de forma simultánea es la única garantía real para abordar la atención a la diversidad desde la inclusión, la coeducación y el respeto a las necesidades individuales del alumnado. Los últimos datos, elevan al 15,6% el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, por tanto, los apoyos educativos son indispensables.
- Demandamos una dignificación salarial inmediata y justa para el personal docente y educativo del primer ciclo de infantil. El reconocimiento de la etapa como plenamente educativa, y no meramente asistencial, debe ir acompañado obligatoriamente de unas retribuciones dignas que acaben con la precariedad laboral que sufre este colectivo.
RATIOS
Las comparaciones, a veces, son odiosas; especialmente cuando se constata la enorme distancia entre las ratios de los países europeos en el primer ciclo de Educación Infantil y las que soportamos en nuestro país. Mientras que la media europea establece unos estándares orientados a la calidad asistencial y pedagógica, la realidad del sistema español duplica e incluso triplica esas cifras. Esta desproporción evidencia que el modelo actual en nuestro país prioriza la escolarización de bajo coste por encima de una atención educativa de calidad, segura y digna, tanto para el alumnado como para el personal docente.
ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD
Inclusión real y recursos especializados en la propia plantilla
La realidad de nuestras aulas desmiente continuamente el pretendido carácter inclusivo del sistema educativo actual.
Los últimos datos oficiales son alarmantes: el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) ya se eleva al 15,6% del total. Resulta matemáticamente imposible ofrecer una calidad pedagógica y una atención individualizada cuando una sola profesional debe hacerse cargo de ratios masificadas que alcanzan hasta los 8 bebés menores de un año, 13 criaturas de 1 a 2 años, o hasta 20 niñas y niños en las aulas de 2 a 3 años.
Para STEs-i, contar con profesionales de forma simultánea en el aula es la única garantía real para abordar la diversidad desde el respeto a los ritmos de desarrollo individuales. Por ello, en la negociación del Real Decreto de requisitos mínimos exigimos: dotación de personal especializado integrado en la plantilla, como los equipos de orientación y profesionales de apoyo -PT, AL, personal de enfermería- para formar parte de la estructura fija de cada centro, en lugar de ser recursos externos y asistenciales.
Es urgente -además- avanzar hacia un modelo de codocencia con un apoyo por cada dos unidades en todas las aulas. Esto asegurará una atención adecuada, segura y emocionalmente respetuosa, rebajando la actual sobrecarga física y emocional que sufren las educadoras.
SALARIO DIGNO
Fin a la precariedad y reconocimiento del carácter educativo
El reconocimiento del primer ciclo de Educación Infantil como una etapa plenamente educativa, y no meramente asistencial o de conciliación familiar, debe ir acompañado obligatoriamente de una dignificación salarial inmediata. No podemos seguir tolerando una precariedad estructural en un sector además altamente feminizado e históricamente invisibilizado.
Actualmente, el convenio estatal de 0-3 años es uno de los más precarios del Estado. Mientras que en los centros de gestión pública directa los salarios son mejores pero insuficientes.
En el resto de la red —infestada de empresas que priorizan el beneficio económico a costa de la explotación laboral— las trabajadoras perciben retribuciones cercanas al Salario Mínimo Interprofesional. Muchas empresas han tenido incluso que ser forzadas a regularizar nóminas tras detectarse sueldos por debajo del mínimo legal.
Frente a este agravio comparativo inaceptable, STEs-i reclama: homologación laboral y salarial. Demandamos la equiparación paulatina de las condiciones de trabajo, retribuciones y jornadas entre el primer y el segundo ciclo de Educación Infantil (3-6 años) para acabar con las categorías diferenciadas.
Exigimos que tanto las graduadas en magisterio como las Técnicas Superiores en Educación Infantil (cuya formación especializada debe ponerse en valor) sean reconocidas como personal docente dependiente de las Consejerías de Educación.
Es imprescindible el reconocimiento de horas no lectivas dentro de la jornada para la coordinación y la preparación pedagógica, evitando que las tareas administrativas se sigan realizando fuera del horario laboral. Asimismo, todo el personal debe regirse de forma estricta por el calendario escolar y el horario educativo dictado por su respectiva comunidad autónoma.
Desde hace 50 años, llevamos pidiendo algo muy sencillo: una educación pública y de calidad; así como un cuerpo único de enseñantes.
REIVINDICACIONES STEs-i
- Derecho a plaza pública y gratuita en 0-3, gestionada directamente por la administración educativa competente.
- Gestión pública directa, rechazo a la externalización, concertación o privatización para asegurar la calidad del servicio.
- Creación de centros específicos 0-6 años, para dotar a la etapa de unidad pedagógica, dimensiones humanas y espacios adecuados.
- Dignificación y homogeneización laboral. Se pide una paulatina homologación de las condiciones de trabajo, salarios y titulaciones entre el primer y segundo ciclo para evitar tensiones laborales y categorías diferenciadas.
- Atención a la diversidad (NEAE). Dotación de personal especializado (equipos de orientación y profesionales de apoyo en el aula) dentro de la propia plantilla del centro para atender al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo.
- Sustituciones rápidas -las enfermedades son muy habituales en estas edades y las bajas cortas están a la orden del día y el alumando sin atender-




