11 febrero: Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia
Cada 11 de febrero, la comunidad internacional conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, proclamado por Naciones Unidas, con el objetivo de reconocer el papel fundamental de las mujeres en la investigación científica y de visibilizar las desigualdades que aún persisten en el acceso, la participación y el liderazgo en este ámbito.
Desde la OM Confederación Intersindical creemos que es el momento oportuno para hacer balance y reflexionar sobre los avances logrados y los desafíos que aún persisten en materia de género en este campo, así como para celebrar el legado de mujeres que, desde el pasado hasta hoy, han desafiado las expectativas para transformar el mundo con su mente curiosa y su valentía.
Una realidad que aún exige cambios
Según datos de la UNESCO, las mujeres representan menos del 30 % del personal investigador a nivel mundial y constituyen solo alrededor de 35 % de los graduados en disciplinas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), una cifra que ha permanecido prácticamente sin cambios en la última década. En sectores emergentes como la inteligencia artificial y la ciencia de datos, la presencia femenina es aún menor —por ejemplo, solo cerca del 26 % de la fuerza laboral en IA y datos son mujeres.
En la Unión Europea, hay más de 7,7 millones de mujeres trabajando como científicas e ingenieras, representando aproximadamente el 41 % del total en estas profesiones. Entre los países de la UE, España destaca con un 50 % de mujeres científicas e ingenieras, una muestra positiva de avances en igualdad de género. No obstante, esta presencia disminuye en los puestos de mayor responsabilidad y liderazgo científico.
En España, aunque las mujeres alcanzan cifras cercanas a la paridad en la formación universitaria y en la investigación pública, siguen estando infrarrepresentadas en los puestos de mayor responsabilidad, en la dirección de proyectos, en la transferencia de conocimiento y en el sector privado. En nuestro país, el informe “Científicas en Cifras 2025” del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades muestra que las mujeres alcanzan más del 50 % del personal investigador en la administración pública, aunque su presencia en el sector privado aún es menor.
Desde edades tempranas, muchas niñas se enfrentan a estereotipos que condicionan sus aspiraciones académicas y profesionales. La falta de referentes, la segregación por disciplinas, la brecha de género en el reconocimiento… siguen limitando el desarrollo pleno de su talento. Esta situación no responde a una falta de capacidad o vocación, sino a barreras estructurales que comienzan en la infancia y se mantienen a lo largo de la trayectoria académica y profesional.
Como afirmó la bioquímica y científica española Margarita Salas:
«El talento no tiene género; las oportunidades, muchas veces sí».
Ciencia con niñas y mujeres: una cuestión de futuro
Las mujeres han sido y son protagonistas de avances decisivos en todos los campos del conocimiento: medicina, biología, matemáticas, física, ingeniería, ciencias sociales y tecnología, lo que pasa que sus logros han sido históricamente silenciados.
Las mujeres no solo han contribuido y contribuyen con su talento científico, sino que sus perspectivas y enfoques enriquecen el proceso de generación de conocimiento. Numerosos estudios demuestran que los equipos diversos tienden a producir investigación más innovadora y de mayor impacto, impulsando soluciones más completas a los retos globales.
Un compromiso necesario
Invertir en las niñas y mujeres en la ciencia es invertir en un futuro más justo, innovador y sostenible para toda la sociedad. Por eso, en este 11 de febrero, reafirmamos nuestro compromiso con una ciencia basada en la igualdad de oportunidades, la equidad y el reconocimiento del talento femenino reivindicando la necesidad de:
- Fomentar el interés de las niñas por la ciencia desde edades tempranas, promoviendo e impulsando vocaciones.
- Fomentar entornos con igualdad de oportunidades, garantizando condiciones justas de acceso, permanencia y liderazgo para las mujeres en la ciencia.
- Eliminar estereotipos y barreras de género en la educación, la investigación y el empleo científico.
- Visibilizar los logros de las mujeres científicas y reconocer su labor en este campo, para que, entre otras cosas, puedan servir de ejemplo a las nuevas generaciones.
Apostamos por cada niña que decide investigar, experimentar y descubrir, ya que esto implica estar un paso más cerca de un futuro equitativo en la ciencia, donde las mujeres puedan aportar al mismo nivel que los hombres enriqueciendo el proceso de generación del conocimiento sin discriminaciones ni sesgos.
