La privatización de la Universidad en España (I)

La proliferación de universidades privadas, en muchos casos impulsada por administraciones autonómicas, se ha producido pese a la existencia de informes de calidad desfavorablesEste proceso se enmarca en una dinámica más amplia de mercantilización de la educación superior, que diversos analistas interpretan como parte de un giro hacia un modelo educativo más elitista, en el que el coste económico recae progresivamente sobre la ciudadanía.

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Un cambio estructural en el sistema universitario
En el último cuarto de siglo, la universidad privada en España ha experimentado una transformación profunda. Ha pasado de desempeñar un papel complementario a ocupar posiciones centrales en áreas clave del sistema de educación superior y a atraer inversiones millonarias.

Crecimiento acelerado
Durante los últimos 25 años se han abierto 27 nuevas universidades privadas, mientras que no se ha inaugurado ninguna universidad pública desde 1998. En la actualidad existen 50 universidades públicas frente a 48 privadas (incluyendo las ya aprobadas), y las previsiones apuntan a que en 2026 el número de campus privados podría superar oficialmente al de los públicos.

Predominio en los estudios de máster
El cambio es especialmente visible en el posgrado. Las universidades privadas ya concentran el 50,3% del alumnado de máster en España, culminando lo que muchos expertos califican como un “sorpasso” histórico. Hace menos de una década, este porcentaje era del 32,5%, lo que da idea de la velocidad del crecimiento.

El impulso decisivo de la enseñanza online
Uno de los factores clave del avance privado ha sido la formación a distancia. Mientras la universidad pública apenas reúne unos 10.000 estudiantes en másteres online, la privada alcanza los 90.712, nueve veces más. El auge de instituciones especializadas en educación digital ha sido determinante para explicar esta expansión.

La educación superior como negocio rentable
La enseñanza universitaria se ha consolidado como un nicho especialmente atractivo para fondos de capital riesgo e inversores internacionales. La facturación del sector pasó de 2.255 millones de euros en 2017 a 3.700 millones en 2023. Algunas universidades privadas operan con márgenes de beneficio superiores al 50% de sus ingresos, lo que evidencia el fuerte componente empresarial del modelo.

Las causas del auge: el “tapón” de la pública
El crecimiento del sector privado no responde únicamente a una preferencia del alumnado. Diversos indicadores apuntan a un efecto de expulsión desde el sistema público. La financiación universitaria pública se ha mantenido prácticamente estancada, mientras que la oferta de plazas presenciales apenas ha variado en la última década.

En paralelo, la demanda de acceso a la universidad ha aumentado un 21%, lo que ha provocado un fuerte incremento de las notas de corte. Como resultado, estudiantes con expedientes muy altos —en algunos casos por encima de 13 sobre 14— se ven obligados a matricularse en universidades privadas si desean cursar titulaciones con alta demanda, como Medicina u Odontología.


Aumento del endeudamiento familiar
El coste de las matrículas privadas constituye otro elemento clave. Los precios suelen situarse entre 6.500 y 10.000 euros anuales, con picos que pueden alcanzar los 30.000 euros en titulaciones como Medicina. Esta situación ha impulsado la contratación de préstamos para estudios, que se ha incrementado un 60% en los últimos cinco años.

Nuevas regulaciones frente a la “burbuja” de calidad
Ante este escenario, el Gobierno ha endurecido recientemente los requisitos para la creación y funcionamiento de universidades, con el objetivo declarado de frenar la proliferación de centros de baja calidad.

Especialmente relevantes son los requisitos para la creación de centros o universidades privadas que impartan más del 80% de sus créditos on-line, puesto que su aprobación requiere una Ley de las Cortes Generales.

La nueva normativa exigirá que todas las universidades —tanto nuevas como ya existentes— ofrezcan al menos 10 grados, 6 másteres y 3 programas de doctorado, además de destinar un mínimo del 5% de su presupuesto a investigación, un ámbito en el que muchas instituciones privadas presentan actualmente debilidades.


Un modelo en plena mutación
En conjunto, la universidad privada en España está evolucionando desde un modelo tradicional basado en centros presenciales —frecuentemente vinculados a instituciones religiosas— hacia un ecosistema dominado por universidades online y por una oferta formativa altamente especializada. Este cambio se ve impulsado tanto por el estancamiento de la oferta pública como por la creciente entrada de capital financiero internacional.

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