ESCUELA RURAL. Decálogo reivindicativo
El estudio realizado por STEs-i pone de manifiesto una deriva de la Escuela Rural donde la burocracia se ha convertido en el principal exponente del sistema, además de proyectar una absoluta falta de confianza en nuestro criterio pedagógico, nos obligan a cumplimentar infinidad de documentos que carecen de utilidad real y que nadie llegará a leer. El profesorado de la Escuela Rural, pese a la enorme pérdida de poder adquisitivo acumulada, a su aislaminento y al olvido sistemático en recursos no docentes, mantiene la calidad educativa. No se puede exigir calidad sin herramientas. Tener varios niveles en una misma aula exige una personalización compleja que la Administración ignora.
1. NO AL CIERRE DE CENTROS Y LOS MÍNIMOS DE ALUMNADO
Rechazamos la clausura de unidades y colegios basada únicamente en criterios numéricos. Exigimos la reapertura de centros cerrados y el blindaje de la oferta educativa pública para garantizar que ningún niño o niña se vea privado de escolarización en su entorno por razones demográficas.
2. NUEVAS NORMAS DE ORGANIZACIÓN GENÉRICAS
La escuela rural no puede regirse por los mismos parámetros que la urbana.
Denunciamos la falta de un tratamiento legislativo específico y exigimos reglamentos orgánicos propios que atiendan la estructura singular de los Centros Rurales Agrupados (CRA) y centros incompletos.
3. ESTABILIDAD DE LAS PLANTILLAS
Nos oponemos a que las plazas rurales sean tratadas como parches coyunturales.
Reclamamos una plantilla orgánica estable y suficiente, con figuras de tutoría generalista por unidad y la dotación necesaria de especialistas -Orientador/a en cada CRA, PT y AL no compartidos- para asegurar la continuidad del proyecto pedagógico. El problema de la movilidad excesiva y la alta tasa de interinidad impide crear equipos docentes estables en los pueblos.
4. ACUERDOS DE ITINERANCIA INSUFICIENTES
Es injusto que el profesorado deba poner obligatoriamente su vehículo particular al servicio de la Administración, esto solo pasa en nuestro gremio. Exigimos la ampliación de los beneficios de itinerancia a todos los colectivos que se desplazan por razones de servicio y una cláusula de revisión indexada al precio del carburante.
5. NECESIDAD DE UNA OFERTA EN SECUNDARIA Y POSTOBLIGATORIA
Rechazamos que vivir en un pueblo suponga tener menos opciones académicas.
Demandamos igualdad de oportunidades en la optatividad de Secundaria, libre elección de modalidades en Bachillerato y una oferta de FP de calidad adaptada a las necesidades de cada zona rural, que incluya un plan para los planes de formación en empresas.
6. COMPLEJIDAD DE LAS AULAS MULTINIVEL
Gestionar simultáneamente varios niveles en una misma aula exige una personalización compleja que la Administración ignora. Aunque haya menos alumnado que en entornos urbanos, la mezcla de cursos eleva la carga docente real. Exigimos ratios ponderadas que reconozcan la especificidad de la escuela rural frente a la simplificación estadística que justifica los recortes.
7. CARENCIA DE SERVICIOS ESCOLARES BÁSICOS
La educación rural no termina en el aula.
Denunciamos mapas escolares incompletos y exigimos transporte gratuito en todos los niveles, comedores y aulas matinales operativos y facilidad de acceso a extraescolares y programas o actividades de la Administración. No aceptaremos que el código postal limite los derechos del alumnado; exigimos igualdad real de condiciones frente al medio urbano.
8. FALTA DE APOYO ADMINISTRATIVO Y TÉCNICO
La escuela rural sufre un olvido sistemático en recursos no docentes. Exigimos la dotación inmediata de Personal de Administración y Servicios (PAS) en los centros, programas informáticos adecuados a la realidad de los CRA y una conexión digital digna. Basta de burocracia centralista que ignora la brecha tecnológica del entorno rural.
9. AISLAMIENTO FORMATIVO DEL PROFESORADO
No se puede exigir calidad sin herramientas.
Nos oponemos a la falta de formación específica para el entorno rural y exigimos la creación de Centros de Recursos y grupos de investigación y formación que dinamicen la innovación en los pueblos. Reclamamos medios reales para que la excelencia educativa no sea un privilegio urbano.









